Musk, Altman, Amodei los nuevos sacerdotes de un capitalismo que convierte el cielo en un tablero de ruleta

Musk, Altman, Amodei los nuevos sacerdotes de un capitalismo que convierte el cielo en un tablero de ruleta

* SpaceX se prepara para una salida a bolsa que en realidad se siente como la coronación de un imperio tecnológico mientras crece un mercado financiero que gira alrededor de menos corporaciones y más capas de apuestas sobre ellas.

———————————————————————–

SpaceX se prepara para una salida a bolsa que, con un objetivo de casi $75,000 millones y una valoración rozando los 2 billones, se siente como la coronación de un imperio tecnológico que mezcla cohetes, satélites, internet, AI y hasta redes sociales bajo el control de Elon Musk.

La operación es tan grande que Nasdaq ha modificado sus reglas solo para asegurarse de que el cohete no aterrice en otra bolsa y el mercado empieza a imaginar un conglomerado Musk Inc., donde el robot de Tesla y el chatbot de xAI funcionan como extensiones de la misma marca.

El efecto de la emisión de SpaceX se siente en el equilibrio de poder entre las grandes empresas: Tesla, que ya no es el único emblema de la fe «muskiana», puede verse chiquita frente a un proyecto que se vende como puerta de entrada al espacio y Alphabet debe explicar cómo una pequeña apuesta de 2015 en SpaceX ahora se ha convertido en una de las columnas de sus ganancias privadas. 

A su vez, empresas como EchoStar, que nunca destacaron por sus resultados, se disparan en el S&P 500 porque el mercado celebra el derecho de tirar del cable de un futuro que el mercado cree dominado por Musk.

Por debajo de todo esto, el verdadero negocio además de la tecnología, es la forma en que se multiplica la apuesta: pequeñas empresas de muebles, apps de vuelos o fondos de crédito crean vehículos de inversión, ETFs y estructuras especiales para derivar sus valoraciones de la aura de SpaceX, aunque el negocio real siga siendo mínimo. 

Lo que queda es un mercado financiero que cada vez gira alrededor de menos corporaciones y más capas de apuestas sobre ellas, con un puñado de CEOs carismáticos –Musk, Altman, Amodei– como los nuevos sacerdotes de un capitalismo que convierte el cielo en un tablero de ruleta. (Tiempo News)

Editor