En medio de las tensiones entre Trump y el Reino Unido, el rey Carlos III destacó el vínculo histórico con EEUU en un ajetreado día diplomático

En medio de las tensiones entre Trump y el Reino Unido, el rey Carlos III destacó el vínculo histórico con EEUU en un ajetreado día diplomático

* El rey Carlos III y la reina Camila continuaron el martes su visita de Estado de cuatro días a Estados Unidos con un fastuoso banquete de Estado, un sobrevuelo de aviones sobre la Casa Blanca y un discurso del rey ante el Congreso.

* Bromas, regalos y una cena de estado: Washington extendió la alfombra roja para el rey y la reina de Inglaterra.

El rey británico Carlos III acompañadp de la reina Camila continuaron su visita de Estado en Washington D.C. el martes, reuniéndose con miembros del gabinete del presidente Trump, antes de que el rey pronunciara un discurso ante ambas cámaras del Congreso de los Estados Unidos para celebrar el 250 aniversario de Estados Unidos.

El viaje, que coincide con la proximidad del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos del Reino Unido, tiene como objetivo celebrar la sólida relación entre ambos países.

Finalizaron el día con una cena de Estado en la Casa Blanca, donde Trump elogió al Reino Unido por «la herencia más valiosa que una nación podría dejar a otra», mientras que Carlos obsequió al presidente una campana del submarino que lleva su nombre, el «HMS Trump», utilizado en la Segunda Guerra Mundial.

Durante su discurso en la cena de Estado, Trump describió la historia y el vínculo entre Estados Unidos y el Reino Unido como «una amistad sin igual en la Tierra», además de elogiar al golfista Rory McIlroy, que estaba presente.

Antes de entrar en la Casa Blanca, el presidente Trump elogió el discurso del Rey ante el Congreso, diciendo que le había provocado «muchos celos».

El rey respondió con su propio discurso, haciendo bromas sobre las renovaciones de la Casa Blanca y Winston Churchill.

Previamente, el Rey había llegado a la Cámara de Representantes entre los aplausos de cientos de espectadores, incluidos altos funcionarios estadounidenses.

Siguió los pasos de su difunta madre, la reina Isabel II, quien se había dirigido a la cámara en 1991.

En su discurso, el Rey afirmó que los destinos de Estados Unidos y el Reino Unido habían estado entrelazados desde la independencia estadounidense.

«Como dijo Oscar Wilde: ‘Hoy en día tenemos prácticamente todo en común con Estados Unidos, excepto, claro está, el idioma'», bromeó el Rey, provocando las risas del público.

Se trata de la primera visita del monarca reinante a Estados Unidos desde que la reina Isabel II se reuniera con el presidente George W. Bush en 2007.

Los Reyes viajarán mañana a la ciudad de Nueva York para participar en un servicio conmemorativo en honor a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001. (BBC)

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