Fuerte crítica del poeta Hugo Francisco Rivella a Javier Milei en el festival de Cosquín: «El político que se cree un león y es una rata gritando»

Fuerte crítica del poeta Hugo Francisco Rivella a Javier Milei en el festival de Cosquín: «El político que se cree un león y es una rata gritando»

La Plaza Próspero Molina del festival Cosquín 2026 fue escenario de una fuerte crítica lanzada contra Javier Milei y las políticas de su gobierno. Sucedió cuando el poeta Hugo Francisco Rivella tomó el micrófono e incluyo al Presidente en un verso que fue ovacionado por la multitud.

«El político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado”, expresó el artista encendiendo a la multitud presente en uno de los festivales de folclore más importantes del país. La frase fue recibida con aplausos para el artista y silbidos para el mandatario.

Días atrás, Milei había participado del Festival Nacional e Internacional de Doma y Folklore de Jesús María donde fue invitado a compartir escenario con el Chaqueño Palavecino para cantar el tema «Amor salvaje».

El poema de Francisco Rivella

(…) Abrir el corazón como si estuviera hecho de pétalos y soplarlo sobre el niño inocente, soplarlo sobre el corazón del juez, del traidor, del narcotraficante, del político que se cree un león y es apenas una rata gritando desaforado.

Abrir el corazón y que pasen los ríos con sus sueños de peces, y pasen las abuelas, y pasen los travestis, y pase el indignado y pase el diferente y pase la calesita con todos sus caballos y al último pasemos nosotros a cara descubierta.

Hoy quiero caminar sin sentirme culpable de no haber hecho lo que tenía que hacer, mirar a los ojos a la mujer que amo y pedirle perdón por tanta furia de papel que llevo adentro.

Mirar a los amigos y abrazarlos, sentir que juntos prolongamos el sueño de sabernos más limpios, de saber que es posible compartir secretos y romper murallas. Sentir que la poesía viene de la rosa más simple del planeta, que la palabra amor aplasta al poderoso y salva al desahuciado.

Abrir el corazón, impedir la injusticia y no se desmorone Dios sobre la cruz del hijo. Arrojar la piedra es hacernos la primera pregunta y también darnos la primera respuesta ¿He amado al otro como a mi mismo? ¿He sido lo que soy o lo que imagino? ¿He compartido el pan, mis alegrías?

Que lo que digo hoy en esta plaza no sea el rostro de judas que aún sigue traicionando la voz que lo ha salvado. Abrir el corazón y no arrojar la primera piedra. Esa es la cosa. Abrir el corazón. (C5N)

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