La causa que Stornelli quiere armarle a Ramos Padilla

La causa que Stornelli quiere armarle a Ramos Padilla

Las maniobras con anónimos y escuchas ilegales son la base de la ofensiva contra el juez Alejo Ramos Padilla y el expediente que se tramita en Dolores. Así lo denunció el defensor del magistrado, Juan Ramos Padilla, también padre del juez.

Tal como lo indica una nota de Página 12, el fiscal Carlos Stornelli presentó un papel para que se formara una causa en Comodoro Py y el sorteo del expediente determinó que recayera en manos del juez Luis Rodríguez, de mala relación con Stornelli, por lo que de inmediato apareció Elisa Carrió diciendo que, casualmente, también recibió un anónimo, con transcripciones de escuchas de personas detenidas. Se realizó entonces el segundo sorteo de una causa con el mismo objeto procesal que la anterior –un supuesto complot de presos de Ezeiza– y está vez la instrucción quedó en manos del juez de la fotocopia de los cuadernos, quien no resignó su competencia.

Según indicó Stornelli en su presentación, el anónimo lo tiró alguien por debajo de la puerta de su fiscalía el 8 de febrero pasado. Para entonces ya había sido allanada la casa de Marcelo D’Alessio –el juez Ramos Padilla concretó el allanamiento el 6 de febrero–, es decir que todos los relacionados con el falso abogado ya sabían que se venía un terremoto judicial porque, por ejemplo, Stornelli le había pedido a D’Alessio que investigue ilegalmente al ex marido de su pareja. Hasta hablaron de plantarle droga.

El anónimo es burdo y destinado a armar una causa contra el expediente de Dolores. Es el revival del viejo estilo policial o de las operaciones de inteligencia en las que el propio aparato del Estado es el que redacta y entrega. Unas veces usan llamados anónimos al 911, otras veces con notas a las que se le quiere dar verosimilitud con intencionales errores de ortografía o imprecisiones en los nombres.

En este caso es un fan sin nombre de Stornelli, que lo aplaude hasta por su gestión como ministro de Seguridad bonaerense, y dice que los presos de Ezeiza “están armando una conspiración, algo contra usted con la complicidad del juez”. El texto requería esos condimentos: complot, ex funcionarios presos y Ramos Padilla.

Con ese papel corrieron a Comodoro Py. Todo el objetivo fue poner en juego un juez amigo para contrarrestar la investigación sobre las irregularidades y aprietes cometidos por el propio Stornelli y por el aparato de Comodoro Py en general. Semejante anónimo no podía dar inicio a ninguna causa seria, pero la jugarreta estuvo amparada por la coalición política-judicial-mediática alineada con Cambiemos.

En el meduloso escrito presentado por Juan Ramos Padilla ante el Consejo, el padre-abogado defensor desnudó las increíbles maniobras y manipulaciones:
El juez Federico Villena de Lomas de Zamora mandó a escuchar a todos los reclusos de un pabellón de Ezeiza con el argumento de que se estaba investigando a un narco. Juan Ramos Padilla relata que espiaron diálogos entre padres e hijos, incluso menores de edad, detenidos con sus parejas, presos hablando con sus abogados. De esa manera se enteraban de las debilidades, de las vulnerabilidades, para luego ejecutar los aprietes y conseguir “arrepentidos”. Además, sabían de antemano las estrategias judiciales.

Ramos Padilla padre describe de forma nítida la “triangulación” con las escuchas ilegales. Las hicieron Villena y la AFI, pero el objetivo era usarlas en Comodoro Py. Por eso el texto menciona que, como los escuchados eran ex funcionarios, no investigados por ninguna causa de narcotráfico, las escuchas no sólo eran ilegales, sino que también fue ilegal el pedido de usarlas desde Comodoro Py. Y ni hablar de la distribución posterior en los medios de comunicación adictos.

En el escrito se revela que a Ramos Padilla padre le entregaron la totalidad de las escuchas. El ex juez incluso cuestiona eso ¿Para qué se pueden utilizar los diálogos de un padre con su hijo de 10 años?, se pregunta ¿Cómo se siguen distribuyendo escuchas entre un detenido con su pareja? En síntesis, que el propio Consejo de la Magistratura sigue con el mismo accionar. “Resulta preocupante que aquellos que están llamados a corregir a los jueces, no adviertan a los magistrados y funcionarios públicos que han llevado adelante una captación, acumulación y circulación de escuchas violatoria de los preceptos más elementales del Estado de Derecho, no dispongan investigar a quienes aportan, filtran y distribuyen y utilizan esas escuchas, y por el contrario, tengan la pretensión de que quien investiga el espionaje ilegal y este tipo de prácticas ilegales en la Argentina se expida sobre ellas. Por otro lado, quiero creer que esta Comisión del Consejo de la Magistratura no pretende que mi asistido se defienda sobre pruebas manifiestamente ilegales como son ‘las escuchas’ –que nada prueban–, tomadas sobre personas en estado de vulnerabilidad, en el marco de una causa en la que no se los investigaba, que nunca fueron transcriptas por orden de un juez, que se mandaron a destruir y que, luego, aparecieron mediante anónimos que presentaron en la justicia los investigados en la causa de Dolores”.

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