La Cámara de Diputados bonaerense define la polémica licencia de Manuel Mosca
El 29 de abril una bomba movió los cimientos de la Legislatura. Manuel Mosca, el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires, y uno de los dirigentes con más futuro dentro de Cambiemos – tiene 36 años – solicitó una licencia de su cargo por 60 días y que le quiten los fueros.
El pedido del legislador viene a colación de la denuncia que hizo ante el fiscal Álvaro Garganta por el que dice haber sido “extorsionado” y le agregó la figura de “coacción agravada”, tras la difusión de un supuesto caso de acoso sexual en su contra. Allí, Mosca se consideró “víctima de una maniobra extorsiva”.
Por su parte, la denuncia la habría realizado una militante del propio espacio oficialista en la que detalla distintas situaciones de sexo con el presidente de la cámara baja bonaerense.
INTERNA CALIENTE
Dentro del oficialismo las posturas son varias. El viernes al mediodía se reunieron en distintos despachos de los legisladores para “conciliar” un discurso puertas afueras y buscar el mejor de los acuerdos con la oposición. “No defendemos lo que hizo, pero tampoco podemos ir más allá, la realidad es que no hay ninguna denuncia penal”, señaló un legislador del Cambiemos a MediaNews.
Otro diputado dijo que “la licencia se la vamos a votar por supuesto”, y presionó a la oposición: “No veo por qué no le votarían la licencia a un par, no importa el boque que sea, es un par”.
La diputada oficialista Carolina Píparo dialogó en exclusiva con este medio y expresó: “Me parece correcto que ante una irregularidad de éste tipo, haya pedido licencia y el desafuero para facilitar la investigación. Es una política de Cambiemos para mostrar la transparencia de la gestión”. Respecto de las denuncias por abuso sexual expresó: “Lo decidirá la justicia”.
EL PERONISMO
Marisol Merquel, la actual vicepresidente de la Cámara pasaría a ser la Presidenta. La diputada, del riñón del intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, y el espacio al que representan se encontraron con una oportunidad impensada en un año electoral tan particular: el 9 de mayo tendrían la presidencia de Diputados, por al menos 60 días, gracias a un escándalo del que son ajenos y del que podrían hace una muy buena negociación.
Cierto es que ese espacio supo tener códigos con Cambiemos en estos años y además respetar los acuerdos que establecieron. Pero también es cierto que los dos meses de licencia podrían transformarse en más o incluso la fuerza podría negociar que, para levantar la mano, los días de ausencia de Mosca en la Legislatura sean por un tiempo más prolongado.
Por otra parte, desde el kirchnerismo más duro no salieron fuerte ante el simbronazo y analizan puertas adentro cómo seguir. “La Justicia tiene que investigar hasta las últimas consecuencias y por supuesto que no compartimos para nada lo que hizo Mosca”, esbozaron.
Este lunes y martes desde el oficialismo comenzarán las charlas con los presidentes de los bloques de cada fuerza. En el Frente Renovador, Rubén Eslaiman es uno de los hombres con el que se sentarán, Florencia Saintout es la presidenta de Unidad Ciudadana y será otra con la que buscarán consensos.
Pero además de los cargos establecidos institucionalmente, Cambiemos también intentará acordar con los diputados que representan a distintos espacios del peronismo y grupos de intendentes.
Tal vez, el día que se conmemoren 100 años del natalicio de Evita, la primera minoría logre la seguridad necesaria para hacer formal el llamado a la sesión que sería el 9 de mayo.
